No es sino cada cierto tiempo que un manuscrito lleno de fuerza y originalidad llega hasta la mesa del editor. En nuestro caso siempre nos hemos considerado muy afortunados porque podemos presumir en Atmósfera Literaria de un elenco de autores fuera de serie de los que hemos publicado lo mejor de sus producciones particulares. De entre todos ellos, hoy me gustaría destacar al novel escritor Álex Padrón, auténtico torbellino de escritura desatada, del que hemos publicado su primera novela Matadero.

Matadero encaja a la perfección dentro de lo que hemos venido en denominar la Nueva Novela Negra Cubana. Una clasificación dentro del género que se distingue por traernos unas lecturas del neo-policial cubano y de la novela social únicas en toda la literatura cubana.

Tras Leonardo Padura, considerado como punto de giro en el género, esta forma de enfrentar el género surge de una necesidad irrefrenable de los artistas cubanos a retorcer el discurso sobre la realidad. A partir de ese momento se abre el telón y es a partir de esa realidad que se mueven los personajes. Padura esboza la sociedad cubana como telón de fondo para continuar el ya trillado camino de la literatura policial. Sin embargo, en la Nueva Novela Negra Cubana el autor pone en primer plano la grotesca realidad y, en todos los casos, la responsabiliza de una manera muy sui generis; la plasma como el motor que provoca todos y cada uno de los sucesos acaecidos en sus personajes. Esa es la gran diferencia y así han logrado decir lo que tienen que decir convirtiendo el asesinato, por fin, en un mero recurso para recorrer la realidad.

Matadero, fiel a esta constante en el nuevo policial cubano, entra en liza mostrándonos cómo su protagonista, Carlen, que sólo desea una noche de sexo pagado para salir de su vida rutinaria, se ve envuelto en un asesinato que debe resolver. No obstante, como suele acontecer en el devenir antillano, todo parece conspirar en su contra: desde el odio del mandamás del solar hasta el chino borracho que le recuerda su sórdido pasado. Al final, detective a la fuerza, terminará sosteniendo la vela en cuatro entierros entre proxenetas, mafiosos de la Habana Vieja, congos, bruja, sicarios, cadáveres y asesinos y con la perspectiva de convertirse en la quinta víctima porque la muerte insiste en visitar su “matadero” favorito: el bayú del solar de Clavel y San Martín.

ISBN: 978-84-15918-27-1

Tamaño: 15 x 21 cm

Páginas: 120

Impresión: Papel offset ahuesado 90 grs. + portada con solapa 300 grs. couché brillo

Encuadernación: Rústico fresado

PVP: € 12,00

 

Alex Padrón

(La Habana, Cuba, 1973) estudió Ciencias Farmacéuticas. Fue investigador en Biomedicina, profesor universitario de las Facultades de Ciencias Médicas y Química y dedicarse a escribir como profesión. Es poeta, narrador, periodista cultural y actualmente dirige dos agencias de creación de contenido para internet. Luego de escribir terror y ciencia ficción (Reino Eterno, Letras Cubanas 2000) y obtener el Gran Premio del Concurso Iberoamericano de Ciencia Ficción, Terror y Fantasía Terra Ignota 2004, se estrena ahora en la novela negra contemporánea.

Luife Galeano