Ante el inusitado éxito de la entrada bloguera del Origen del bayú y los múltiples comentarios recibidos, muchos de los cuales nos han dejado perplejos y ojipláticos, los integrantes de la BigBandLiteraria nos hemos visto obligados a salir al paso de tales comentarios antes de continuar con la incipiente serie de los orígenes etimológicos de las palabras cubanas.

De tales reflexiones hemos procedido a redactar unas puntualizaciones referentes a varios comentarios recibidos en esta docta y rigurosa redacción:

  1. Nuestro artículo no pretende dilucidar complejas ramificaciones que se excedan más allá del más cándido entretenimiento.
  2. Sea cual sea el empleo actual de la palabra bayú y por lo que, en parte, cuestionamos, aunque admitimos, ciertos comentarios, el origen proviene de donde proviene y su llegada a Cuba se realizó de la manera descrita.
  3. Es cierto que en Internet existen varios artículos coincidentes con el nuestro, pero lo que no se ha venido a decir hasta ahora —esa es la primicia— fue cómo llegó a Cuba; labor que acreditamos al insigne historiador hispano cubano Leopoldo Fornés Bonavía-Dolz; que con agudo instinto nos proveyó de tal conocimiento.
  4. Lamentamos recalcar aquí que todos los comentarios fuera de tono y ramplones no han sido aceptados por el moderador y, por tanto, eliminados de la página.
  5. Admitimos las discrepancias, admitimos las puntualizaciones y los variados puntos de vista, no así ni el insulto, ni la blasfemia, ni la palabra soez, ni el comportamiento disoluto para con este honorable y pío grupo de escritores.

Sosegaos hermanos que pudiendo blandir la afilada pluma sólo hurgáis en la superficie de lo que de verdad importa.

Luife Galeano