Entrevista a Lorenzo Lunar, con relación a la publicación de su novela Mundos de Sombras.

Generalmente se te conoce por escribir ‘novela negra’, a pesar de que también has escrito literatura para niños y jóvenes, libro de relato, o ensayos de crítica literaria, tanto dentro como fuera de cuba. ¿Pero por qué esa preferencia por la novela negra?

Digamos que la novela negra me escogió a mí. Mi primer libro fue un libro de cuentos: El último aliento, Ediciones Capiro 1994. Ahí estaba la semilla, por decirlo de alguna manera, de lo que después sería el grueso de mi obra.

Es un libro de relatos que ocurren en un barrio marginal de la Cuba de aquel entonces, personajes populares: el borracho, la putica de esquina. El maceta cuyo dinero no lo exime de la miseria espiritual y mucho menos de la indigencia humana. Especialmente, el emigrante, aquel que escapa del barrio como la Luisa, que se va casada con un negro fino, dirigente en la capital, y un día vuelve a encontrarse con lo que nunca ha dejado de ser. O aquel prototipo de Leo Martín que emigra ilegalmente y acaba entre las ruedas de un camión en una calle de Miami.

Aquellos cuentos eran historias negras y los personajes entelequias que se acomodaron muy fácilmente al género. Cuando casi por juego escribí Échame a mí la culpa, premio Aniversario de la Revolución de novela policial y primera versión de lo que más adelante fuera Que en vez de infierno encuentres gloria, primera novela de la trilogía del barrio, compuesta además por La vida es un tango y Usted es la culpable.

En tu novela Mundos de Sombras, ediciones Atmósfera Literaria, de España, desaparece una extranjera, y hay, entre otras cosas, un concierto de rock. ¿Existe algún tipo de preferencia por este género, o fue elegido al azar? ¿No pensaste en, digamos, un concierto de música barroca, o Hip Hop, tan popular en la Cuba actual?

Bueno, esta novela no ocurre en la Cuba actual. Es una novela que transcurre en los años noventa. La música es uno de los recursos en que me apoyo en gran parte de mi obra. Mundos de sombras tiene su escenario principal en el Club Paradiso, un lugar de la ciudad que caracteriza cada noche con un tipo de música diferente. La noche que la turista italiana Bianca Roxana Micussi llega a la ciudad y conoce al grupo de muchachos con los que compartirá sus noches de lujuria, es una noche de música popular cubana, en el escenario del Club Paradiso está un grupo de “cinco negritos viejos que tocan sones con la esperanza de que algún productor extranjero ponga su buena vista en ellos…”

Sin embargo, el grupo social al que pertenecen los muchachos que hacen migas con la italiana se desenvuelve, modas aparte, alrededor de la cultura del rock. No quiere esto decir que sea exclusivo de este sector de la juventud el consumo de drogas, el intercambio de parejas y otras prácticas libertinas. Tampoco que sea esta una condición sine qua non. Es, simplemente, parte del diseño de la novela y sus personajes.

Ahora, si de gustos musicales personales se trata puedo decir que he llegado a una edad —o consolidado una cultura— que me permite a la hora de elegir mi música preferida hacerlo por su calidad y no por el género.

¿Y por qué eliges este título: Mundos de Sombras?

La novela ocurre fundamentalmente de noche. Cuando no en la noche verdadera sí en la noche metafórica. En las sombras que ocupan la mente y el alma de los infelices que caen en el barranco del consumo de drogas. Justo a la orilla de un barranco transcurre una de las escenas clímax de la historia.

¿Hay mucha marginalidad en los personajes? ¿Por qué?

Para que exista novela negra tiene que existir marginalidad. En todas las sociedades y en todos los países encontramos zonas más o menos negras, más o menos oscuras. La novela negra se alimenta de lo peor de cada sociedad. ¿Imaginas una novela negra sin policías corruptos, sin putas ni chulos, sin asesinos?

¿Qué es el Club Paradiso? Allí “se permite todo menos cortarse las venas”, ¿cómo es esto? ¿Podríamos contarnos algo?

Así describo al Club Paradiso en la novela Mundos de sombras: “El Club Paradiso es un Proyecto Cultural del Centro de Artes Escénicas de La Ciudad. Fue bautizado así en honor a la novela del gran poeta, cuando este, después de muerto en el olvido, dejó de ser estigmatizado para convertirse en bandera de politiqueros, pseudointelectuales y homosexuales.

Esa misma fauna que ahora se reúne en el lugar, haciéndose de espacios según el día de la semana que sea: martes, rockeros sin tecnología y enfermos del SIDA; miércoles, comediantes frustrados, escritores insignificantes y alcohólicos arrepentidos; jueves, trovadores mediocres y puticas universitarias; viernes, viejos soneros con sus sacos de ilusiones a cuestas; sábados, lesbianas y travestis, homosexuales declarados y padres de familia que buscan, en las sombras del lugar, sexo y otras emociones prohibidas por la moral…  El club tiene su sede en una de las tantas ruinas arquitectónicas del centro de La Ciudad”.

El Club Paradiso, si alguien quiere buscarle un referente en la realidad, puede encontrarlo en el famoso Mejunje de Santa Clara. Pero no equivocarse: El Mejunje, con su gente, es uno de los lugares de mi ciudad que más defiendo y quiero. La realidad de una novela dista mucho de la realidad de la vida. En esto, generalmente, solo se equivocan aquellos que quieren equivocarse.

 En Santa Clara tienes una peña literaria: La piedra lunar. ¿Por qué tiene ese nombre? ¿Podrías contarnos de lo que sucede allí? ¿Cada qué tiempo se realiza, quiénes asisten?

La piedra lunar es mi librería. Una tienda de libros viejos que llevo junto a la joven escritora Liany Vento. Esta librería también queremos que sea lo que comúnmente se conoce como un proyecto cultural, por eso convocamos a un concurso permanente de poesía: “El poema del mes”. También tenemos una peña de amigos de la ciencia ficción y la fantasía: “Las tardes de Korad”. Ahora hemos convocado a un concurso de relatos policiales abierto para todos los escritores cubanos y que premiaremos en el verano de este año.

Los viernes tenemos nuestra peña “El asere ilustrado”, así cerramos la semana. Esta peña es el escenario para la premiación del concurso mensual de poesía, descargas de música cubana, recitales de poesía…

Se llama La piedra lunar jugando con mi apellido y con el título de ese clásico de la literatura universal que es también una insuperable joya de la literatura policial.

 ¿Cuál es la propuesta general de esta nueva novela Mundos de Sombras?

 Esta novela sale del barrio, ese cronotopo más cerrado en el que ocurre la trilogía del barrio que he mencionado antes. A la vez me ha permitido explorar otras posibilidades escriturales y estilísticas. Crear otros personajes y estudiar otras sicologías.

En las novelas anteriores César es un personaje secundario, gris. Con Mundos de sombras comienza un ciclo –quizás sean también tres novelas, la segunda, “Proyecto en Negro” ya está terminada- que profundiza en la grisura de este personaje. Explorar la vida de un tipo como César siempre será bien interesante para el que lo lee y mucho más para el que lo escribe.

¿Crees que los lectores interesados en la novela negra cubana saldrían satisfechos?

 Eso espero. De todas formas el lector debe decir la última palabra. Por suerte tengo lectores que buscan mis novelas. En Cuba mis libros se agotan enseguida, fuera de Cuba se han vendido bien y espero que este se venda mejor pues Atmósfera Literaria tiene planteado un programa promocional muy serio. Creo que es una buena novela, capaz de satisfacer las exigencias del lector, así lo piensa también mi editor y los amigos que me han acompañado en el proceso de creación de esta. Por el momento yo solo puedo decir esa frase coloquial de la marginalidad cubana: voy a mí.

 ¿Llegarán algunos ejemplares (de Mundo de Sombra) a Santa Clara?, ¿Tienes planeado alguna presentación especial en La piedra lunar’?

Luife Galeano, mi editor de Atmósfera Literaria, ha tenido la gentileza de destinar cien ejemplares de la novela para su distribución en Cuba. Esperábamos que estos estuvieran para la Feria del Libro de Santa Clara que comienza el día 22 de febrero. Estábamos todos muy entusiasmados, incluyendo a los organizadores del evento. Pero hubo atrasos en la imprenta. De cualquier manera esperamos que estos ejemplares estén aquí en marzo, entonces haremos algunas presentaciones: en La piedra lunar y en otras instituciones culturales de la ciudad de Santa Clara y del resto del país.

Y después de Mundos de Sombras, ¿algún nuevo proyecto?

Varios: Tengo planteada la novela “Padre muerto”, mi segunda novela habanera -la primera es Dónde estás corazón, publicada por la editorial española Arcopress en 2009-, esta tiene como centro las muertes de un par de curas y las relaciones Estado-Iglesia-Sociedad. También tengo planteada una fantasía heroica: “Friedrich Amadeus y el síndrome vertiginoso”, un homenaje a mi maestro Agustín de Rojas a quien perdimos hace unos meses.

Por otra parte estoy enfrascado en la investigación de la vida de Félix Lunar, dirigente sindicalista anarquista español que participó en las revueltas de Río Tinto, Huelva a fines del siglo XIX y principios del XX. La novela resultante de esta investigación será también una pesquisa sobre la fundación de la familia Lunar, en Mataguá, pueblito cercano a Santa Clara, anclado en las faldas del Escambray, donde fue a parar mi bisabuelo Gregorio al llegar emigrando desde Andalucía.