Propuesta para matar a Salinger es una novela escrita con gran sentido del humor, que se mezcla con maestría a situaciones dramáticas.

En sus trescientas ocho páginas en veinticinco capítulos su autor, Osvaldo Antonio Ramírez, retrata la vida de Yo, sentado ante su escritorio con su vieja e inseparable Remington. Nunca conoceremos su nombre, pero sí vamos a saber muchas cosas de él. La subsistencia se convierte en una batalla diaria: no hay dinero ni abastecimiento, el mercado negro es caro, el trueque no basta, llenar el caldero es casi imposible y lo que es peor, tampoco hay perspectivas de un futuro más halagüeño.

Una sencilla sesión de lectura en la azotea de su casa con otros escritores va a dar un giro a su vida. A partir de este punto, se verá obligado a engrosar los mecanismos de represión del Estado, en una espiral donde todos se vigilan y se delatan, con el común denominador del miedo. Le veremos convertido en un verdadero Salinger.

De Cuba a Sevilla

Comienza así una novela en la que nuestro personaje se verá lanzado al exilio, volará hasta Barajas y de allí se trasladará a Barcelona. La ciudad le parece una jungla, la pobreza, las bandas organizadas la desorientación, la desubicación le harán sufrir una transformación brutal.

Acabará en Sevilla sin que la acción decaiga ni un momento. La novela alterna dos narraciones, en una veremos a Yo en su Cuba natal y en otra sus andanzas en el exilio.

«No miento. Este es un fragmento del río que es mi vida. La existencia de un hombre está colmada de afluentes que lo llenan hasta desembocar en el mar infinito de la segunda nada. En las vidas suelen ocurrir furibundas inundaciones que arrastran lodo y recuerdos cadavéricos en estado de putrefacción, inmundicias y escombros. También ocurren avalanchas que nos convencen que la vida existe y que al mismo tiempo no. Aparecen sin que podamos prevenirlas, como una ola provocada por un seísmo en el fondo del mar que crece en su recorrido hasta llegar a la orilla transformada en tsunami…»

Una propuesta para matar a Salinger

El miedo es una constante en la novela, está latente en la vida y actos de sus personajes. Alguien, siempre presente, no tiene nombre, es una amenaza que provoca pavor. Unos se delatan a otros en un círculo pernicioso y cerrado que permite a la Seguridad mantener bajo control a todos los ciudadanos.

El drama de la emigración, el matrimonio de conveniencia, el sentirse ajeno en cualquier lugar no le serán ajenos. Este desvergonzado, mentiroso, y entrañable personaje es una víctima del sistema y de su época: nunca renunciará a sus sueños en busca de un triunfo que no sabemos si llegará y fundamentalmente siempre tendrá presente el compromiso de no renunciar a escribir con honestidad.

Con gran sentido del humor, el conjunto hace una novela muy interesante y divertida de leer. Cabe destacar que su excelencia literaria le hizo merecer un puesto dentro de los finalistas del premio de novela Fernando de Lara en 2007.

Marisa Caballero