Un recurso muy utilizado a la hora de escribir son las preguntas retóricas. Su finalidad principal es la de implicar de forma enfática al interpelado o la negación implícita de lo que se pregunta.

La pregunta se utiliza de muchas maneras para enriquecer un texto:

  • Como una afirmación. Cuando el texto no oculta una falta real de información la pregunta no hace otra cosa sino imprimir una mayor convicción y vehemencia al mensaje que entraña.
  • Como una relación. La pregunta se formula para relacionar una afirmación con el personaje o la trama de la que se trate.
  • Como metáfora o símil. En estos casos, la pregunta aparece como una forma textual que describe las descripciones o sucesos que se relatan
  • Como un sueño. La pregunta se realizaría como un elemento comparativo alternativo a lo descrito.

La pregunta como recurso es muy utilizada en aquellos relatos o partes de la narración en la que se hace una introspección o se debate un conflicto. Es muy útil como punto de giro de la historia o en situaciones de gran incertidumbre. Sin embargo, hay que ser muy cuidadosos con este recurso ya que suele reducir el impulso de la narración. Enlentece la acción y se distrae del conflicto durante el análisis. Algunas veces puede utilizarse como pinza dramática en los desenlaces, pero siempre como elemento de suspense tras la que se debe lanzar el personaje a la resolución de la trama.

Es aquí donde empiezan los problemas porque, en muchos casos, la pregunta que se hace un personaje es, en realidad, la pausa mental que hace el escritor ante la incertidumbre de seguir adelante por un lado o por otro. Cuando esto ocurre, vemos que se nos presenta un texto repleto de preguntas no contestadas que no hacen más que distraer al lector que busca desesperado en qué dirección quiere ir el escritor.

La pregunta es un excelente recurso, pero estas siempre deben, de una u otra forma, quedar contestadas o no sirven para nada más que para tupirle la cachimba a un lector enfrentado a un escritor cuya cachimba no funciona.

 

Luife Galeano