Si bien en el pasado era suficiente la gestión de ventas que hacia tu editorial, o los esfuerzos de tu agente literario para encontrarte presentaciones de libros e invitaciones a las ferias literarias, ya estas acciones no son suficientes. Nótese que cuando hablamos de pasado no es de hace un par de años. Ni siquiera una década.

Pasado es cuando aún no había internet.

El mercado editorial y en especial los autores entendieron desde el mismo comienzo que ese nuevo canal de distribución de la información iba a ser crucial para las ventas futuras. En un final hay que llegar al lector, y si bien aún las presentaciones en vivo siguen siendo una parte importante del marketing editorial, desde la red de redes no hay aforo, horarios ni distancia que no se venzan en un par de clics.

Pero, ¿la editorial no se encarga de eso?

Es cierto que, al publicar un libro, la editoriales hacen una acción muy importante en materia de marketing digital: no solamente publicitan tu libro en las redes sociales, sino que suelen crear al menos una ficha de autor en su sitio web. En ella incluyen una foto, los datos biográficos del autor y quizás alguna información de contacto. En el mejor de los casos, también incluirán enlaces a entrevistas y algún que otro material de interés.

Aunque esta ficha se indexa en Google y aparece al buscar el nombre del escritor, no puede considerarse una página de autor como tal por dos razones fundamentales: no tienes el control sobre ella y sólo contendrá información relevante del libro o libros que desea destacar la editorial.

Quienes nos dedicamos de forma más o menos profesional a la literatura pretendemos que nuestra obra nunca quede en singular, y eso pasa por tener una producción literaria significativa. En un mundo ideal todo nuestro trabajo sería recogido bajo el mismo sello, pero esto no se corresponde con la realidad por muchas razones que no son el objetivo de este artículo.

Lo usual es que nuestro trabajo esté repartido en varias editoriales en nuestra búsqueda de mejores condiciones de publicación, y es lógico que así sea. Entonces, ¿dónde pueden seguir los lectores los avances de su escritor favorito? Más aún, ¿dónde puede un escritor dar a conocer su obra a los lectores?

La página de autor: el centro de comando

Si miramos el currículo literario de cualquier autor con más de tres obras publicadas, nos percataremos que en un 90% de los casos (y soy generoso) al menos una de sus publicaciones es de un sello diferente a las otras.

El lugar donde se integra la obra de un escritor es su página de autor. Si bien en la actualidad hay muchos otros medios de comunicación audiovisual a los que puede acceder —y es altamente recomendable que aprenda a emplearlos también—, sin duda el sitio web es su medio natural.

La mayor parte del contenido de una página de autor es palabra escrita y ¿adivinan?: a un escritor lo que mejor se le da es escribir.

Una página de autor mínima:

  • debe estar alojada en un sitio web con un dominio conveniente
  • tiene una página de presentación del autor
  • otra de su obra y
  • un blog donde, de forma más o menos regular el escritor regale a sus lectores sus pensamientos, pequeños escritos o avances de su próxima obra.

A partir de este “centro de comando” se pueden incorporar entrevistas grabadas y albergadas en un canal de YouTube, redes sociales como Twitter, Facebook, Instagram u otras y cualquier acción de marketing que contribuya a la difusión de su obra. Todos estos elementos se juntan para formar la plataforma de autor.

Un autor debe ser leído

A diferencia de otras figuras públicas, el dominio del escritor son las letras: no necesita mostrar su rostro tan a menudo, debe escribir para que lo lean. La página de autor garantiza que sus lectores puedan encontrarle. Su blog, que escuchen lo que tiene que decir. Esto implica que no basta con disponer de una página y dejarla desatendida: para construir una comunidad, es necesario trabajar de forma constante en ella.

Piensa en tu página de autor como en la columna de un periódico, dónde tu escritor favorito reflexiona cada domingo sobre un tema; o un suplemento cultural que cada quincena trae una historia.

Muchos autores son reacios a publicar sus contenidos en línea, ora por temor al plagio, ora porque algunas editoriales consideran esto una publicación en sí. Pero un escritor que trabaje de forma profesional genera muchas historias que sabe que nunca llegarán a la imprenta. ¿Su destino natural? El fondo de la gaveta (bueno, una carpeta olvidada en el disco duro). Así que, ¿por qué no utilizarlas entonces para cautivar a tu audiencia?

Como quiera que sea, no se puede mantener la atención de un visitante en línea más allá de las 1000-3000 palabras. Y un lector entusiasta bien agradece una historia corta de su autor preferido, creando una especie de complicidad que le hace regresar a su página.

Recuerda que puedes enamorar al lector cuando tenga tu libro en sus manos, pero también mucho antes y de forma inmediata.

¿Cuándo es el momento de crear una página de autor?

Ayer. Si no tienes aún una, estás dejando pasar la oportunidad de ganar un lector y un comprador potencial para tu libro.

Incluso antes de publicar, una página de autor es la plataforma perfecta para ir ensayando y puliendo tu escritura. En la medida que la alimentes con más contenido, puedes ir interactuando con tu futuro público, viendo cómo funcionan tus historias e ir creando una amplia comunidad de lectores.

De esta forma, cuando ya estés listo para publicar tendrás un grupo de personas interesadas en ella. Este puede ayudarte (y mucho) recomendando tu libro, haciendo reseñas positivas y, en general, sirviendo como promotores de tu trabajo. Tu comunidad también es una cantera de lectores cero, que te permitirán mejorar tu historia, encontrar lagunas y detectar errores que corregir.

Si eres un autor ya publicado, pues mejor. Eso te garantiza que no tienes que empezar de cero, y le das a tus lectores un punto de encuentro para mantenerse en contacto con tu trabajo. Normalmente, un novelista se toma entre uno a cinco años en preparar y publicar su siguiente obra: una página de autor es la herramienta perfecta para mantener el contacto y la expectativa durante ese período.

Por último pero no menos importante: trabajar para el blog de tu página es una forma excelente de sobrellevar el bloqueo de escritor. La creación de una obra tan monumental como una novela puede ser frustrante, y es un tiempo durante el cual nadie te lee. En tanto, una reflexión de mil palabras publicada en tu página de autor se escribe rápido y recibe una respuesta inmediata por parte de la audiencia.

Tal como ésta, que espero te haya interesado en el tema. Regresaremos a él muy pronto.

Álex Padrón

(Página de autor: La choza de Crixus)