La publicación es solo un eslabón dentro de la cadena de creación de un libro. Esta va desde su concepción por el escritor hasta que el lector termina de leer la última página, lo cierra y lo atesora en su biblioteca.

Quizás el paso más difícil es, precisamente, que el libro vaya a las manos de su audiencia y convencer al lector de sumergirse en él. Obviamente la editorial hará su mejor esfuerzo por crear un producto atractivo, pero es el autor quien nos anima a leer o no una obra.

Es aquí que entra el tema de la visibilidad del autor. Ya no podemos escondernos y esperar que los lectores nos descubran, o que la editorial haga todo el trabajo y nos entregue un gran cheque a fin de año. Como creadores esperamos que nuestra audiencia nos escuche, así que debemos facilitar el proceso.

La página de autor como vitrina

Es una realidad, y no tiene que ser necesariamente triste: lo que no se anuncia, no se vende. Siendo el libro un producto comercial, el autor no puede desligarse del hecho que también debe contribuir y ayudar a la editorial en su comercialización.

Antes eso se traducía en el compromiso de participar en ferias, presentaciones y firmas de libros. A todo esto, se suma ahora el trabajar en su imagen en línea: Internet ha dado la oportunidad de expandir el número de lectores a los que podemos llegar, y sería tonto de nuestra parte no aprovechar esta oportunidad de darnos a conocer.

El primer paso para aprovechar esta oportunidad de ganar lectores es disponer de una página de autor. En este paso es dónde muchos escritores fallan, priorizando otros elementos de la plataforma de autor como las redes sociales y otros canales de comunicación.

¿Dónde lo encontrarán aquellos lectores que se interesen en su trabajo? Un autor sin página se arriesga a que la información que llega a su audiencia esté dispersa en las fichas editoriales, o en sus intervenciones en las redes sociales. Mientras, la página de autor te permite presentar toda su información organizada, justo de la forma que desea que sus lectores —actuales o potenciales— le perciban.

La página de autor es su casa, su tarjeta de visita y su vitrina al mundo. Con el tiempo puede convertirse también en una tienda para sus libros, donde el lector puede acceder a su obra, aunque esté dispersa en varias editoriales. Incluso, a través de ella puede cortar al intermediario, si decide en algún momento de su carrera autopublicar.

¿Es costoso crear una página de autor?

Una página de autor no es difícil de crear, ni tiene que ser costosa. Aunque lo ideal es adquirir un dominio propio, para que sus lectores puedan encontrarle rápidamente y de forma inequívoca, existen muchas opciones gratuitas para, al menos, comenzar.

En este sentido, si aún no se decide a invertir en su página de autor, «blogspot.com» o «wordpress.com» son dos opciones populares que le permitirán crear de forma rápida e intuitiva una página de autor. Tenga en cuenta que es preferible tener una página gratuita a no tener ninguna.

Ahora bien, que una página de autor sea gratuita no significa que no tenga un coste y un valor. El valor de esta página está en el esfuerzo que le dedique y el contenido que ponga a disposición de sus lectores en ella. El coste radica en que mantener una página de autor implica tiempo y esfuerzo en que luzca profesional y motive a su comunidad a seguirla.

Muchos autores crean por embullo su página y luego se desentienden de ella. Entonces, esta cumple su función…pero sólo a medias, y no reporta los resultados que se espera de ella.

La larga marcha

Tomo prestado el título de esta genial novela de Stephen King —quién, además, es el ejemplo vivo de cómo sacar provecho a una página de autor— para transmitirle una gran verdad: construir una página de autor efectiva no es trabajo de sólo un día.

Tal como su carrera literaria, edificar una plataforma de autor (empezando por su página) es una tarea de resistencia más que de velocidad, pero debe afrontarse con la misma seriedad y constancia que escribir sus obras. Al final, el tiempo que dedique a su plataforma de autor va a potenciar que lo que escriba alcance a su audiencia.

Una buena página de autor tiene condiciones que deben cumplirse. Así que, si desea vivir de la literatura, debe tomarse su página como una parte más del trabajo para desarrollar una carrera literaria.

No bastan unas pocas entradas en el blog

Es bastante usual que el autor cree su página, publique cinco o seis entradas el mismo día y espere por obra y gracia del Espíritu Santo que los lectores lluevan. Pero así no es cómo funciona un blog. Esta suerte de bitácora está concebida, si no como un diario, al menos como una columna semanal en un periódico: el visitante espera ver contenido nuevo e interesante cada vez que regresa a la página del autor. Si no, pues pierde el interés y usted ha perdido a un lector.

Una página de autor necesita objetivos

Puede que, como autor, usted necesite atraer más lectores, vender más libros, buscar editor… En dependencia del objetivo principal, así se orientan las acciones, se traza un plan de acción y luego se verifican los resultados alcanzados.

La página no se llenará de seguidores de inmediato

Debe estar preparado: en los primeros meses va a estar tecleando al éter. Muchos autores abandonan sus páginas porque se decepcionan y sus entradas del blog no tienen comentarios ni “me gusta”.

No se desanime: la principal ventaja de la página de autor es que el contenido va a quedar para siempre allí. En la medida de que sus lectores le descubran y le sigan, revisarán el material anterior. Además, siempre se puede “reciclar” el contenido y relanzarlo como si fuese nuevo.

¿Dónde ir después?

Una vez que la página de autor está creada, hay muchas otras acciones que un escritor puede —y debería— realizar para mejorar su visibilidad. Todo depende del tiempo y el esfuerzo que pueda dedicar, sin descuidar su actividad fundamental como escritor, que es escribir.

Disponer de una página de autor que integre todos los elementos de su carrera literaria ya es una carga de trabajo adicional bastante sensible, por lo que mi recomendación es que se concentre unos meses en hacerla funcionar de una manera óptima.

Una vez que se sienta cómodo llevando a la vez su actualización con su escritura, puede intentar estar activo en alguna red social. Lo importante es no obsesionarse, pero no dejar de trabajar, porque de cualquier forma nueve madres no hacen un bebé en un mes.

Álex Padrón

(Página de autor: La choza de Crixus)