Continuamos hablando de autores y lanzamientos, porque hay muchas otras formas de arruinar ese momento tan importante que es lanzar un libro, además de las tres que mencionamos en la primera parte de este artículo.

Así, un autor y su editorial pueden estar haciendo un esfuerzo vano en su estrategia de lanzamiento si:

El público objetivo no está bien definido

Este es uno de los errores más frecuentes a la hora de lanzar un libro: se hace una buena campaña, pero se orienta a personas que no están interesadas en adquirirlo (o directamente no pueden).

Más de un autor no se ha tomado el trabajo de averiguar quiénes son los lectores que leen asiduamente el género literario que cultivan. Si bien es cierto que hay seis tipos de novelas que son las que más venden, el grupo de seguidores de cada género varía en edad, sexo, intereses y localización geográfica.

Cabe preguntarse entonces: ¿a quién estoy dirigiendo la campaña de lanzamiento? ¿cuál es su alcance? ¿el libro en cuestión estará disponible en su versión digital para todo el planeta, o se limita a la venta de ejemplares físicos? Si la publicación es en papel, ¿en qué países y ciudades estará disponible? ¿cuáles son sus costes de envío?

No es hacer campaña para luego dejar a tu audiencia desilusionada. Es dirigirla exactamente a aquellos lectores que tienen acceso y gustan del tipo de literatura que propones. Es posible que afinar tanto la puntería te deje con menos seguidores que los que tenías en un principio, pero si todos ellos pueden y desean tener tu libro entre sus manos, estarás aumentando las posibilidades de éxito.

Vas de llanero solitario en tu carrera

Vale, los escritores no somos precisamente estrellas mediáticas o influencers con millones de seguidores. Escribir es un acto solitario, pero debemos cambiar de actitud a la hora de promocionar nuestro trabajo.

Gracias a los avances de la tecnología, ahora más que nunca tenemos la posibilidad de conectar no sólo con nuestros lectores, sino con toda la comunidad literaria compuesta por otros escritores, agentes literarios, críticos, editores, plataformas de promoción, periodistas, blogueros literarios y demás personas que están o pueden estar interesados en lo que queremos decir.

Esto nos brinda un sinnúmero de recursos para obtener visibilidad, aunque también implica que es necesario invertir tiempo para trabajar en nuestra plataforma de autor, crear redes y colaborar en otros proyectos.

Hay que saber sobre el mercado editorial

Como toda actividad humana, el mercado editorial tiene sus particularidades. Si quieres hacer un buen lanzamiento, es necesario empaparse de qué hacen y cómo lo hacen otros escritores para promocionar y vender sus obras.

No se puede dejar todo en las manos de la editorial: si bien ellos tienen que estar al tanto de estos detalles, el autor también debe involucrarse para defender y dar más visibilidad a su trabajo. Incluso puede sugerir el uso de ciertas técnicas que funcionan en otros casos.

Todo detalle es importante a la hora de introducirse en el mercado. Incluso, el comportamiento de los lectores en el tiempo, cuáles son las mejores fechas para lanzar tu libro, dónde los compran más, dónde buscan recomendaciones de lecturas y otras muchas variables pueden hacer la diferencia entre el éxito y el fracaso.

Los milagros no existen

Por maravilloso que sea tu libro, por largo que sea el tiempo que has empleado en él, si no haces un esfuerzo consciente para lanzarlo de la forma adecuada no se venderá.

Y este esfuerzo no puede limitarse a las fechas previas al lanzamiento, ni a la semana después. Aunque la editorial cumpla con el calendario previsto y tome gran interés en la obra, al fin y al cabo, es tuya. Así que es también responsabilidad del autor que no caiga en el olvido.

Muchos escritores se desencantan cuando su libro no llega a ser el superventas que ellos creían y lo abandonan en bien de la siguiente obra. Aunque es cierto que mientras más se escribe, mejores son los resultados, un libro publicado años atrás puede convertirse, por derecho propio y por el esfuerzo que el autor ponga en él, en un long seller.

En lugar de milagros, confía en la planificación, el esfuerzo y la constancia. Esto es válido no sólo para el lanzamiento, sino para la carrera de un escritor en general.

Todos debemos trabajar para lanzar un libro

Puede que lo planteado hasta ahora parezcan cuestiones de las que necesitan ocuparse las grandes editoriales o los autores de renombre, seguidos por miles y miles de lectores y con amplios bolsillos para pagar mucha publicidad.

Pero, una vez más, las tecnologías nos apoyan para hacer buenos lanzamientos sin tener un presupuesto millonario. Gracias a ella —y el talento que se despliegue en utilizarlas a tu favor— puedes hacer una campaña muy buena con pocos recursos desde tu página de autor.

Si se planifica bien, existen metas y objetivos claros y se es constante, se puede superar incluso a un lanzamiento bien financiado, pero sin un plan concreto.

No caigas en crisis de identidad

Esto es mucho más frecuente de lo que nos gustaría ver como lectores: luego de una cuidada elaboración del libro y un plan de lanzamiento bien definido, el escritor pierde la confianza en sí mismo y se desmorona.

Es normal que en el momento de la verdad nos cuestionemos si vale la pena, si nuestro libro va a gustar a los lectores e incluso si merece todo el empeño, tiempo y recursos que le hemos dedicado. Más aún, cualquier señalamiento o crítica nos caen como un balde de agua fría y nos paralizan…justo en el peor momento, en que debemos tener mayor aplomo.

Para empezar, recuerda que nadie es monedita de oro para caer bien en todas las manos. Críticos y detractores de la obra son, más que un mal obligatorio, un sector muy necesario: a ellos nos debemos dirigir con la mayor cortesía, porque, al fin y al cabo, son personas que han reparado en la obra y defienden un punto de vista que consideran cierto.

De la misma forma, si se ha llegado hasta el momento del lanzamiento, eso significa que se han superado un sinnúmero de obstáculos que solamente un selecto grupo de personas pueden rebasar. Ten muy claro, entonces, quién eres, la razón por la que escribes, por qué eres diferente a otros autores y qué separa tu obra de las miles que existen en el mercado.

(Continuará)

Álex Padrón